1944: Battle of the Bulge
Tras el desembarco en Normandía en junio de 1944, las fuerzas
aliadas pensaron que la victoria final sobre la Alemania nazi podría
llegar a finales de ese mismo año. Sin embargo, el Tercer Reich
todavía resistiría unos meses más, en parte gracias al contragolpe
alemán, contra toda expectativa, en otoño de 1944. Las nuevas armas
alemanas como los tanques cazacarros Jagdpanther o los
primeros turborreactores ME 262 intensificaron la fuerza de
ataque de la Wehrmatch y la Luftwaffe –fuerzas aéreas alemanas-, lo
que a su vez provocó un parón considerable en el avance de todas las
fuerzas alidadas, incluyendo al ejército comunista que tuvo que
reponer fuerzas tras la imparable reconquista de Rusia.
Con un avance tan devastador, los aliados temieron que las
fuerzas alemanas volvieran a repetir el éxito cosechado con la
guerra relámpago, que les permitió conquistar casi toda Europa en un
espacio de tiempo breve en 1940. Pero el curso de la contraofensiva
alemana cambió con la entrada en batalla de los temibles
cazabombarderos aliados, que se cebaron con las columnas de
blindados que recorrían las estrechas carreteras de la zona. Fue
entonces cuando el frente se trasladó de nuevo a la zona de las
Ardenas, librándose una serie de batallas terribles que terminaron
por destrozar las defensas alemanas. Y será en este escenario bélico
donde nosotros tendremos que demostrar nuestra valía como
estrategas.
Avanzad con cuidado
Los creadores de Battle of the Bulge, Monte Cristo, ya
demostraron su talento al representar de manera fiel algunas de las
batallas más importantes en el norte africano con Desert Rats vs.
Afrika Korps . Tras este juego, desarrollaron D-Day, otro
título de estrategia que en esta ocasión nos trasladaba a Normandía
en plenos preparativos para el desembarco del día D. Ahora, con esta
nueva producción, tendremos la oportunidad de vivir algunos de los
momentos más decisivos de la Segunda Guerra Mundial, resaltando como
en los otros dos títulos tres características bien importantes:
fidelidad histórica, buen acabado técnico, y un estilo de juego
enfocado a la estrategia táctica.
La primera de las tres características citadas tiene fácil
explicación. Para empezar, el manual de instrucciones de Battle
of the Bulge incluye un breve resumen de los acontecimientos
históricos que sucedieron en el periodo en el que combatiremos. Tras
esto, nos encontraremos con una breve descripción de todas las
misiones que tendremos que superar, incluyendo un pequeño mapa con
algunos de los puntos clave del lugar. Por si esto no fuera
suficiente, también nos encontraremos con el día exacto en el que se
llevó a cabo cada uno de los ataques y la climatología del lugar;
quedando representada luego en el juego. Por supuesto, tampoco podía
faltar la descripción y los datos más importantes de todas las
unidades que controlaremos en el juego, ya sean tanques, soldados o
vehículos de transporte. Y lo mejor de todo es que esta enorme labor
de documentación quedará reflejada a la perfección en el juego.
Si vamos a iniciar una misión en la que los aliados deben tomar
un pueblo alemán, el narrador nos contará qué tipo de defensas han
instalado los nazis, comentando el armamento del que dispondrán y la
posible llegada de refuerzos. Lo mismo ocurrirá con las unidades de
nuestro bando. El narrador comenzará contándonos los acontecimientos
que han llevado a nuestras unidades a llegar al lugar de la batalla,
por ejemplo: en una de las misiones se nos dice que las tropas que
custodian el puesto de carreteras que debemos defender del ataque
alemán son tropas que ya habían combatido y estaban “descansando” en
el lugar, por lo que no esperaban que los nazis llegaran con tal
cantidad de tanques. Por tanto, en este aspecto Battle of the
Bulge cumple a la perfección.
En cuanto al estilo de juego debe quedar clara una cosa. En
Battle of the Bulge no construiremos campamentos ni habrá
gestión de recursos, por lo tanto, ya nos podemos ir olvidando de
reabastecernos constantemente con nuevas unidades. En esta nueva
producción de Monte Cristo, el jugador tendrá que conformarse con
las tropas que se le den al principio de la misión, pudiendo recibir
refuerzos conforme vayamos completando los objetivos. Así pues, el
jugador tendrá que pensarse muy mucho los movimientos que va a
efectuar ya que un pequeño error puede terminar con la vida de todas
sus fuerzas. Por eso, una de nuestras primeras tareas consistirá en
conocer las habilidades de todas nuestras unidades.
Está más que claro que con una brigada de fusileros no podremos
dañar a ningún tipo de blindado enemigo, pero tampoco debemos caer
en el error de pensar que con un grupo de tanques todo estará hecho.
Hay unidades enemigas con lanzallamas que pueden hacer mucho daño, y
lo mismo ocurrirá con los soldados que transporten lanzacohetes, por
lo tanto, tendremos que combinar a la perfección a nuestras fuerzas
para salir victoriosos de los distintos enfrentamientos en los que
nos veremos envueltos. Aunque tampoco podemos olvidarnos de las
unidades especiales: médicos, técnicos, zapadores, etc.
En el juego, como decíamos, no tenemos la opción de comprar
unidades por lo tanto, tendremos que intentar por todos los medios
no perder ni una. Así pues, serán los técnicos y los médicos los
encargados de mantener con vida a todas nuestras tropas. Como os
podéis imaginar, los médicos se encargarán de sanar las heridas de
los soldados, mientras que los técnicos tendrán la capacidad de
reparar los vehículos dañados. Si vemos que uno de nuestros tanques
está bajo de salud, podemos mandar el vehículo de reparaciones para
que así vaya restableciendo su vida poco a poco. Si uno de nuestros
soldados está a punto de morir, podemos curarlo con el médico y así
podremos volver a mandarlo al frente de batalla. Y en este punto nos
encontramos con un interesante añadido que aumentará todavía más la
importancia de los médicos y técnicos en el desarrollo de la acción.
En primer lugar debe quedar claro que los vehículos estarán
pilotados por varios soldados, es decir, habrá gente dentro. Si
tenemos un camión de transporte, por ejemplo, necesitaremos a un
soldado para que realice las funciones de conductor, a otro que se
encargue de la torreta, y el resto, mejorará nuestra eficacia de
disparo y nuestro campo de visión. Si perdemos a todos estos
soldados el vehículo quedará inutilizado, que no destruido. Y hay
que tener en cuenta este matiz porque un soldado con lanzallamas,
por ejemplo, puede calentar el blindaje de un tanque a base de
llamaradas. El vehículo casi no sufrirá daños, pero los tripulantes
de su interior sí morirán abrasados. Lógicamente, el tanque puede
seguir funcionado por lo que podemos mandar a más unidades de
infantería para que ocupen los puestos de los soldados muertos. Por
lo tanto, el mantener con vida a las tropas de infantería será una
de nuestras prioridades, pero no la única.
Nuestros vehículos pueden quedar dañados de distintas formas: un
blindado de transporte puede pisar una mina y quedarse sin capacidad
de movimiento, o también puede recibir un fuerte impacto y quedarse
sin la capacidad de abrir fuego. Será en este tipo de situaciones en
las que tengamos que mandar a nuestros técnicos para que reparen los
desperfectos. Si por alguna razón nos hemos quedado sin vehículos de
reparación, tendremos que sacar a todas nuestras tropas del interior
del vehículo dañado porque sencillamente, habrá quedado inutilizado.
Pero aún habrá más. También necesitaremos las habilidades
especiales de los zapadores, que podrán desactivar las minas que
entorpecen el camino a nuestros carros de combate. Aunque también
podemos llenar una zona de minas y así evitar que los vehículos
enemigos avancen sin ningún tipo de obstáculos. Nuestros
francotiradores podrán ocultarse en las zonas elevadas de los
edificios para así eliminar rápidamente a cualquier unidad enemiga
que tenga la osadía de asomar la cabeza. Y sí, habéis leído bien. En
Battle of the Bulge tendremos la oportunidad de esconder a
nuestras unidades de infantería en el interior de los edificios, y
no se trata de una mera cuestión estética.
Habrá misiones que se centrarán en la toma o en la defensa de
zonas urbanas y en ellas, tendremos que combatir al enemigo calle
por calle. Y sin duda serán de las mejores misiones que disputaremos
en el juego, ya no solo por la dificultad que conlleva tomar una
ciudad plagada de tanques y cañones anticarro, sino por la
espectacularidad a la hora de representar el caos y la destrucción.
Solamente tenéis que imaginaros el asedio a una ciudad: decenas de
edificios estallando y derrumbándose mientras los carros de combate
arden en medio de las calles. Nosotros podemos situar a los
fusileros en un edificio y desde allí ver como montones de soldados
enemigos caen sin cesar.
En una de estas incursiones se acerca un enemigo con un
lanzallamas pero nuestros francotiradores lo eliminan antes de que
se pueda acercar a nuestra posición. Su depósito de combustible
estalla y los árboles que le rodean comienzan a arder. En ese
preciso momento llegan los aviones aliados y comienzan a bombardear
las líneas enemigas, pero sus camiones de transporte traen sorpresa
y despliegan una serie de baterías que abren fuego contra nuestras
posiciones. Los enemigos comienzan a ganar terreno, eliminando a los
pocos soldados que quedaban en los edificios del lugar. Nuestros
tanques pueden frenar la ofensiva, y si algún enemigo se refugia en
las casas cercanas a nuestra posición, las destrozamos y los
enterramos vivos.
Con los transportes comenzamos a trasladar a la infantería para
que destruyan las baterías enemigas, situando a los soldados con
lanzacohetes en los edificios. Los tanques continúan eliminando
enemigos por las calles, mientras nosotros vemos como las farolas,
el tendido eléctrico, he incluso los edificios van cayendo con la
deflagración de las explosiones. Porque este será un punto muy a
tener en cuenta. Si bombardeamos una zona con la artillería pesada,
y en el lugar se encuentran algunas de nuestras unidades, veremos
como sufren el mismo daño que los enemigos.
Lo mismo ocurrirá cuando un tanque enemigo, por ejemplo, dispare
a uno de nuestros blindados, pudiendo dañar a cualquier tipo de
unidad o elemento del escenario que se encuentre cerca de la
explosión. Por eso tendremos que intentar por todos los medios que
nuestras tropas no se amontonen. Una bomba bien lanzada puede
afectar a un grupo numeroso de nuestras fuerzas, pudiendo llegar a
destrozar a medio ejército nuestro con unos cuantos cañonazos. Y
aunque sin duda este elemento aumenta todavía más el realismo en las
batallas, no podemos estar del todo satisfechos al ver como en
innumerables ocasiones nuestras unidades se quedarán bloqueadas en
medio de algunos escenarios por intentar pasar todas a la vez por el
mismo camino. Y llega a ser desquiciante ya que en los escenarios
urbanos, o en las zonas boscosas, los enemigos pueden aparecer de
repente y comenzar a exterminar a nuestras fuerzas sin casi ningún
problema.
Todo porque su inteligencia artificial no está todo lo depurada
que cabría esperar, máxime cuando los enemigos sí suelen responder
bastante bien a las distintas situaciones en las que se verán
envueltos: si ven que una trinchera está vacía, introducirán allí a
sus soldados para que frenen nuestros avances. Lo mismo ocurrirá
cuando encuentren búnkeres abandonados o zonas elevadas desde las
que disparar con la artillería pesada. Por tanto, el problema lo
encontraremos en la inteligencia artificial de nuestras tropas, que
en la mayoría de ocasiones se quedarán bloqueadas o recorrerán
grandes distancias innecesariamente para llegar al punto que le
habíamos marcado.
Apartado técnico a la altura
Como comentábamos antes, la ambientación en Battle of the
Bulge será impecable. Secuencias como la narrada más arriba, en
la que hablábamos de la defensa de una ciudad, son un claro ejemplo
del buen trabajo realizado por la gente de Monte Cristo. Para
empezar, nos encontramos con un buen modelado en todas nuestras
unidades, destacando por encima de todo el cuidado con el que han
sido diseñadas –basándose en modelos reales-. Si nuestros soldados
se montan en un vehículo por ejemplo, veremos como se van sentado en
los distintos asientos, colocándose uno de los soldados de pie junto
a la torreta. Del mismo modo, también nos encontraremos con unos
escenarios bien detallados, con sombras en tiempo real y algún que
otro efecto especial, como el de las explosiones, bien trabajados.
Y resaltamos las explosiones porque sin duda, en Monte Cristo han
conseguido un efecto realista y a la vez impactante. Cada vez que
uno de nuestros vehículos estalle veremos como sus piezas salen
disparadas en todas direcciones mientras una llamarada y un humo
negro denso se elevan sobre los restos carbonizados. Lo mismo
ocurrirá con las edificaciones. Mientras nosotros bombardeamos un
edificio, podremos ver como su fachada se va cayendo poco a poco,
hasta llegar al derrumbe total. Será entonces cuando en su interior
podremos encontrar los restos del mobiliario; un detalle que nos
encanta.
También nos encontraremos con una buena variedad de escenarios,
pudiendo encontrarnos con las zonas urbanas ya citadas, pero también
con zonas boscosas y llanuras heladas. Por supuesto, habrá misiones
que se desarrollen a la luz del día, pero también tendremos que
agudizar nuestra vista en los escenarios nocturnos. La cámara, como
suele ser ya tradicional en los juegos de estrategia en tres
dimensiones, la podremos controlar a nuestro antojo: rotándola o
acercando el zoom a ras de suelo para observar con más detalles a
austeras unidades.
En cuanto al apartado sonoro, Battle of the Bulge ofrece
una buena banda sonora con un repertorio musical que nos recordará
mucho a las películas clásicas ambientadas en la Segunda Guerra
Mundial. Los temas más moviditos, compuestos en su mayoría por
tambores y trompetas sonarán en los momentos de más acción, pasando
a melodías más relajadas en los momentos de exploración. Los efectos
de sonido también serán de muy buena calidad, destacando la
contundencia de las explosiones o el rugir de los motores de los
tanques. Nuestras unidades hablarán en su idioma natal, por lo que
ya nos podemos olvidar del doblaje en castellano; aunque se trata de
una medida acertada ya que es un placer escuchar a los alemanes
hablando en alemán, y a los aliados hablando en inglés. Eso sí, los
textos han sido perfectamente traducidos por lo que no tendremos
problemas a la hora de enterarnos de los objetivos que debemos
cumplir.
Conclusiones
Battle of the Bulge es un buen juego de estrategia táctica
que nos permitirá disfrutar de algunas de las batallas más
importantes de la campaña de las Ardenas. Hay más de veinte misiones
en las cuales tendremos que asediar ciudades, explorar zonas
boscosas e incluso, frenar ofensivas masivas. A parte, también
podremos disfrutar del juego online, en el cual podremos combatir
con hasta cuatro jugadores en modalidades de juego tales como:
Conquista, Capturar la bandera y Combate a muerte. El problema lo
encontrarán los seguidores de la serie, que no encontrarán muchas
mejoras en esta nueva versión de la trilogía creada por Monte
Cristo. A parte, también hemos encontrado problemas en la
inteligencia artificial de nuestras tropas, lo que terminará por
desesperarnos en más de una ocasión. Aún así, cualquier aficionado a
al estrategia táctica disfrutará con esta nueva visión de la Segunda
Guerra Mundial.