Continúa la saga
Como si,
y valga la redundancia, de una
avalancha se tratara, están
llegando a nuestra redacción
títulos deportivos de diferentes
índoles. En concreto estamos
ante la continuación de uno de
los grandes del snow. 1080
Snowboarding llegó a nuestras
N64 con una calidad que
sorprendió a muchísimos, incluso
a los que todavía seguían
maravillándose con CoolBoarders
de la primogénita de Sony. Éste
combinaba unos gráficos
impresionantes con un estilo de
juego innovador y atractivo para
el completísimo mando de la
anterior plataforma de Nintendo.
Recibió una prensa envidiable y
obtuvo un reconocimiento
excepcional entre los jugadores
novatos y experimentados,
poniendo el listón muy alto para
futuras apariciones en el campo.
Pero como pasa siempre, 4
años dan para mucho y el
panorama ha cambiado
radicalmente. La ya casi
olvidada saga Coolboarders ha
desaparecido de escena, dejando
paso a una increíble franquicia
de EA: SSX. Hace pocas semanas
hacíamos la review del último
título de la tremenda saga (en
la plataforma de Nintendo)
obteniendo una calificación
excelente, por lo que cualquier
otro competidor que suba a la
palestra no lo tendrá nada fácil
para obtener un resultado
similar.
En este caso tenemos la
continuación de un grande, pero
que a diferencia del título de
EA, hacía ya bastantes años que
no tenía presencia ni alguna
continuación para la plataforma
de nueva generación. Por rumores
que habían llegado a nuestros
oídos, y por la calidad soberbia
de la otra competidora, sabíamos
que no tendríamos en nuestras
manos un título tan completo
como el de EA. En todo caso, la
calidad de 1080 Avalanche
también es muy grande, si bien
no llega al nivel de otros
aparecidos recientemente.
Gráficos
Los gráficos que en otro
momento rompieron moldes y nos
enseñaron efectos ambientales
tremendos, a diferencia de sus
más directos competidores, ahora
no destacan sobre ningún
reciente título deportivo de los
que hay en el mercado actual.
Esto no quiere decir que los
gráficos sean malos, ni mucho
menos, pero sí es una crítica
hacia la desarrolladora del
título que ha dejado pasar, en
nuestra opinión, demasiado el
tiempo obteniendo unos gráficos
más propios de títulos con
cierta edad que de uno de última
generación.
Empezaremos comentando el
detalle con el que se ha dotado
a los diferentes corredores.
Éste no destaca por su calidad
ya que se han empleado una
cantidad de polígonos nada
relevante. Por otra parte nos
encontramos con una calidad
ciertamente mermada en cuanto a
las animaciones de los
personajes, mostrando un estilo
bastante más recio que en el
anterior título, y muy irreal
sobretodo en las caídas y
diferentes saltos. Las texturas
que muestran no son un hito en
el mundo de los videojuegos pero
sí tienen una calidad suficiente
para un título de este género,
siendo especialmente gracioso el
tremendo parecido con la
cantante Beyoncé que muestra una
de las chicas que podremos
escoger en el juego.
Por otro lado están los
escenarios, que más que cumplir
su función, muestran un aspecto
envidiable. Éstos contarán con
todo lujo de detalles, mostrando
una vida a su alrededor con
objetos animados e incluso otros
usuarios de las pistas
(esquiadores, etc.) que harán de
surfear por ellas todo un
placer. Los efectos
meteorológicos también son su
otro punto fuerte, y demuestran
que se ha hecho hincapié en un
apartado que ya hizo vernos en
su momento que podía dar mucho
juego. Por ejemplo nos
encontraremos en la situación de
estar bajando rapidísimamente
una colina ya que detrás nuestro
estará acechándonos una
avalancha enorme. Otros
elementos como la nieve llegan a
su máximo esplendor incluso
manchando a nuestros corredores.
El tamaño de los mismos tampoco
es demasiado grande, pero
tampoco vemos que ese sea un
problema en el desarrollo de las
competiciones ya que
encontraremos todo tipo de
saltos y barandillas para hacer
nuestros trucos a lo largo del
escenario. No podemos dejar de
comentar el logrado efecto de
velocidad logrado, siendo sin
lugar a dudas uno de los mejores
de los juegos del género. Pero
todo esto desgraciadamente tiene
un precio, y es el descenso
brutal de frame-rate en
determinados momentos en el
desarrollo de la competición. El
juego que debería lucir unos
completos 60 frames/s baja
incluso hasta los 30 en los
momentos en los que el detalle
es superior.
Además viene en progressive
scan para las exclusivas
televisiones HDTV, que si bien
están poco implantadas de
momento en nuestro país, todo se
andará.
Sonido
El completo abanico de FX que
luce 1080 Avalanche es
impresionante, desde la caída
desproporcionada de nieve
durante una avalancha hasta el
soplido del viento por las
bajadas de las colinas. El
aspecto técnico en este apartado
es digno de mención ya que
representa con fidelidad los
sonidos que nos encontramos en
la realidad cuando tenemos la
oportunidad de subir a las
pistas de esquí.
Por si fuera poco viene en un
estupendo Dolby Pro Logic II que
harán que disfrutemos más aún si
cabe de la calidad soberbia de
este apartado, si tenemos la
tremenda suerte de poseer el
equipo necesario. Para sorpresa
de todos y de una vez por todas,
Nintendo ha decidido incluir en
su juego una BSO con licencias
de diferentes grupos para su
juego. De esta manera
encontraremos diferentes
artistas del mundo del rock y
del techno sonando como si
estuviéramos utilizando nuestro
reproductor de cd al bajar
surfeando por las pistas.
La única pega que podemos
achacarle a este apartado, y
como viene siendo demasiada
costumbre, es el nulo doblaje a
nuestro idioma. Aunque el título
no consta de una historia que
debamos seguir (ni siquiera
leyendo) se agradecería un buen
doblaje al castellano.
Jugabilidad
No cabe la menor duda de que
este ha sido un año prolífico
para los juegos de deportes
extremos y de calidad, poniendo
como los ejemplos más claros
SSX3 y Tony Hawk Underground.
1080 no llega a la jugabilidad
en cuando a estilo y tipo de
juego de los otros anteriores,
pero creemos que esa tampoco era
la intención principal, que no
creemos que vaya más allá de ser
la secuela de un título que ya
había quedado prácticamente en
el olvido.
Quizás si este título no
obtiene por lo general tan buena
crítica ni puntuación en la
competición entre juegos del
género es por culpa de este
apartado ya que presenta graves
faltas que pasan factura al
resultado final.
El juego está dividido en los
siguientes modos: Match Race se
proclama como modo principal y
absolutamente necesario para la
obtención de nuevos circuitos.
Este consta de 15 circuitos que
no tardaremos en desbloquear si
contamos con algo de habilidad
(tras hacerlo con las 3
dificultades) que a su vez
desbloquean el último tipo de
juego (Extreme Challenge) con
otros 7 circuitos más. La
duración global del juego será
proporcional a la habilidad y lo
que nos hagamos con el juego,
pero a priori advertimos que no
es excesivamente larga, a
diferencia de SSX3. Como novedad
encontramos la utilización de
determinadas vidas (según el
grado de dificultad) que de
acabar con ellas deberemos
volver a repetir esa serie de
circuitos. Incluso tendremos en
pantalla un medidor de vida
durante la carrera, el cual nos
descalificará en caso de que
lleguemos a agotarlo. Los otros
modos que quedan son Time Trial,
Trick Attack y Gate Challenge
que harán las delicias de los
más puristas ya que
desbloquearán nuevas tablas con
las que podremos competir desde
ese momento.
Para acabar con el completo
abanico de modos de juego está
el multijugador, que llega a
partir la pantalla en 4 con unos
resultados decentes. Además
cuenta con juego LAN de hasta 4
consolas con lo que las
posibilidades de juego son
bastante grandes.
Para empezar con los
controles vemos que son
sustancialmente más difíciles
que los de su más directo
competidor SSX. Utilizando el
botón L y el stick en posición
frontal, incrementaremos la
velocidad de nuestro “rider”
haciéndole perder
proporcionalmente movilidad en
los slalom. El salto también es
especial ya que deberemos
controlar la distancia a la que
nos encontramos del salto ya que
el perderemos nuestro impulso si
lo mantenemos pulsado demasiado
tiempo u obtendremos uno menor
si lo dejamos demasiado poco.
Los otros botones excepto el R
son para diferentes “grabs”,
dejando el superior derecho para
los diferentes giros.
Por otro lado nos encontramos
con las diferentes técnicas que
podemos utilizar para evitar el
impacto de nuestro competidor en
el suelo. Por ejemplo podremos
utilizar L justo antes de la
caída para absorber en la medida
de lo posible el golpe. Si
perdemos el equilibrio mientras
descendemos también podremos
utilizar el stick analógico de
nuestro mando para recuperarlo.
Conclusión
Una segunda parte bien
lograda pero con faltas
sustanciales respecto a
competidores directos en el
mercado. Más que una alternativa
a estos, 1080 se posiciona como
una continuación de una de las
franquicias que más buenas
críticas hizo recibir a la
plataforma de 64 bits de
Nintendo.
Una buena compra sin lugar a
dudas, pero desde la redacción
recomendamos una prueba previa
si pretendemos elegir entre este
y otro de los que se encuentran
en las tiendas en estos
momentos.